Dos amigas en un pequeño pueblo de provincia. Arita y Belencha están en ese momento de la primera juventud en el que en muchas provincias argentinas el dilema mayor es “irse a Capital o quedarse”. Belencha planea irse; su perra tuvo cría y las dos caminan las calles del pueblo con una caja con los cachorritos, a los que ofrecen en adopción. Esa línea estructura mayormente esta película, una suerte de road movie caminada de calle a calle, por caminos casi siempre de tierra, con estaciones que son casas de los pobladores o los comercios. Ahí surgen desde historias de mascotas hasta intentos de levante. Las charlas en las casas siempre abiertas, los caminos, el atardecer en el campo: lo que se perderá al irse.